6.1 – INDICACIONES


Las dos indicaciones principales de la amígdalectomía son la hipertrofia tonsil sintomática. y infecciones tonsolínicas recurrentes.

    • hipertrofia con problemas respiratorios obstructivos: es la prerrogativa del niño. Los niños en cuestión tienen menos de cinco años mayores. La hipertrofia amígdaliana es responsable de los trastornos respiratorios del sueño. La forma más grave de esta obstrucción se denomina síndrome hipopanado de apnea obstructiva (SAHOS). El examen clínico debe resaltar una hipertrofia de tejido linfoide faríngeo con hipertrofia de amígdalas palatales. La presencia de signos nocturnos y / o diurnos (tabla) debe ser buscada por el interrogatorio de los padres porque pueden ser testigos del trastorno respiratorio. La amígdalectomía (con mayor frecuencia junto con la adenoidctomía) es el tratamiento de referencia de la obstrucción de la vía aérea superior (VAS) del niño durante el sueño.
    • sin trastornos respiratorios obstructivos: puede ser en el origen de los trastornos de deglución ( disfagia con trozos grandes); dificultades de fonación (voz orofaríngea); de trastornos de desarrollo orofacial relacionados con amígdalas grandes en posición baja (retro-basil.). Se recomienda la amigdalectomía para levantar la obstrucción orofaríngea.
  • infecciones: Aparte de la faringitis recurrente no es una indicación, la amígdalectomía puede ser propuesto en las siguientes situaciones:
    • angina recurrente: la amígdalectomía se puede proponer en caso de infecciones repetidas con al menos tres episodios infecciosos al año durante tres años o cinco episodios por año durante dos años;
    • Tonsilitis crónica: los signos inflamatorios locales (dolor faríngeo, halitosis, inflamatorio de amígdalas) y regionales (adenopatías cervicales) persistentes al menos tres meses que no responden al tratamiento médico;
    • absceso peri-tonsil recurrente;
    • Otras instrucciones infecciosas Rarer: Síndrome de Marshall o fiebre periódica; Síndromes post-estreptocócicos de ángulos en SGA (excepto la patología renal poststreptocócica porque no se demuestra la efectividad de la amigdalectomía en esta indicación); Dyspanisant de angina aguda al seguimiento de una mononucleosis infecciosa; Amigdalectomía caliente asociada con el drenaje de endobulización de un absceso parafaríngeo.
  • Tumefaction de domamiento unilateral: cuando hay una domesticación unilateral sospechosa de maligna (Rápido escalable, presencia de adenopatías cervicales, otodofagia) La amígdalectomía se indica sin demora para lograr los exámenes anatomo-patológicos necesarios.

6.2 – contraindicaciones

No hay una contraindicación absoluta a la amigdalectomía.
Las contraindicaciones relativas deben examinarse caso por caso:

  • Los trastornos de coagulación pueden Se detectará en general y no sean una contraindicación cuando la cirugía es imperativa;
  • Las ranuras de palatinas y las divisiones se deben buscar clínicamente las luces submucosas. Representan una contraindicación relacionada con la adenoidctomía debido al riesgo de descompensación del deterioro de velar potencial enmascarado por la hipertrofia adenoidea. No contienen la amígdalectomía;
  • un estado febril (temperatura > 38 ° C) posponer la intervención de unos pocos días.

Un asma alérgica y / o un asma preexistente no constituye una contraindicación a la amígdalectomía.

6.3 – complicaciones

Hemorragia: es la complicación inmediata más común de la amigdalectomía. El sangrado anticipado ocurre con mayor frecuencia en las primeras seis horas. Este período corresponde al tiempo mínimo de monitoreo recomendado para la intervención ambulatoria. Este riesgo justifica la atención permanente y prolongada por el examen exhaustivo y repetido de los alojamientos amígdalianos en postoperatorio inmediato. La hemorragia impone una recuperación quirúrgica y hospitalización del niño.
La apariencia de hemorragia demorada también es un riesgo. Justifica la hospitalización.
La disfagia dolorosa: es frecuente y puede ocurrir a pesar de la antalgia. En este caso, una negativa alimentaria es de costumbre y puede complicarse con la deshidratación en los niños. Se recomienda hospitalizar al niño para la rehidratación y para equilibrar la antalgia.
La persistencia de la obstrucción respiratoria: cuando la amígdalectomía se ha llevado a cabo para tratar un trastorno respiratorio obstructivo, se recomienda verificar la desaparición de los signos remotos de la intervención. Cuando persisten los signos respiratorios, la causa de la obstrucción debe ser buscada por un examen clínico completado por la nasofibroscopia. El interés de una poli-somnografía debe ser discutida de acuerdo con los resultados del examen clínico.

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